domingo, 7 de octubre de 2012

Nuestra Señora del Rosario. Mi amor es mi peso


¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer? (Mc 10,2).
Jesús, pero ¿qué está pasando? Nos hemos vuelto todos locos ¿Por qué tanta familia rota, tanto dolor? ¿No me pasará a mí también? Jesús, con razón me decía aquel amigo: Cuando el noviazgo es una comedia (todo se puede), el matrimonio acaba en tragedia. Es en el noviazgo cuando pongo los cimientos, las bases, de lo que después será un hogar luminoso y alegre. Es tiempo de hablar y hablar. ¿De qué? Decía una abuela: Si la persona con la que sales, que empieza a gustarte, no tiene fe, entonces no tomes ni café; porque si te enamoras, luego ¿Qué haces?... Compartir amores es compartir valores. Porque si uno no es fiel a sí mismo ni a su conciencia ¿Cómo después podrá ser fiel en el matrimonio?
·         Dicho de abuela sabia (un poco guerrillera): Si no tiene fe, ni café.
Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre (Mc 10,9).
Jesús, hoy te pido por todos los novios para que sean limpios en su noviazgo. Y que también sean listos. A veces escucho historias de muchachos buenos o de muchachas buenas que andan de novios o novias de unas personas que critican a la Iglesia, al Papa, a gente entregada a Ti, etc. Jesús, si yo te digo que te amo, ayúdame a que después cuando me enamore no te deje tirado por una muchacha por muy guapa que sea.
·         Sigue pidiendo por todos los novios que conozcas.
Propósito: seguir el consejo de la abuela.