domingo, 30 de junio de 2019

“Te seguiré adonde quiera que vayas”


“Y envió por delante unos mensajeros, que entraron en una aldea de samaritanos para prepararle hospedaje” (Lc 9, 52).
Señor caminas hacia Jerusalén y mucha gente te sigue. Unos sólo te acompañan de lejos, son del montón y no se involucran. Pero otros son parte del grupo de los amigos, tú puedes confiar en ellos y pe­dirles que te ayuden. Ahora también sucede lo mismo: hay gente a la que da pena que la identifiquen como cristiana y te acompañan de lejos, sin involucrarse. Gente que se achica por defenderte a ti, o los mandamientos que nos distes, o la dignidad del cuerpo con el que no se negocia. Se creen así más hombres, y son más bestias. Yo quie­ro dar la cara siempre, porque como dice el refrán “el que es gallo donde sea canta”, tanto en clase, como estos días de vacaciones…
Dame fortaleza para no tener miedo ni vergüenza de ser uno de los tuyos.
“Mientras iban de camino, uno le dijo: Te seguiré adonde quiera que vayas” (Lc 9, 57).
Dentro de los del montón hay algunos que quieren involucrarse… “a donde quiera que vayas”. Seguir a Cristo sin condiciones. ¡Caminar con Él, a donde Él me lleve! Me acuerdo de lo del desayuno gringo de huevitos con tocino: la gallina ayuda, pero el cerdito se involucra. Se dice pronto, pero… cómo me cuesta poner la carne, porque es la de uno.
Señor, quiero seguirte. Ayúdame en mi debilidad.
Propósito: Poner la carne.

sábado, 29 de junio de 2019

San Pedro y San Pablo


¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?... Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? (Mt 16, 13.15).
¿Quién eres, Jesús, para mí? Ésta es la pregunta clave que tengo que resolver. Tú, Señor, esperas de mi y de cada uno de mis amigos una respuesta en primera persona, de Miguelito, que no sea sólo del diente al labio. Sé que si creo se tiene que demostrar en mi vida, en cómo me comporto en el colegio y en estos días de vacaciones… en cómo pienso en los demás… en cómo ayudo en casa… en cada una de estas cosas te oigo preguntarme: “¿Quién dices tú que soy yo?”.
Dile a Jesús con el Adoro Te devote: “confieso que eres mi Dios; haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere, que Te ame”.
Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella (Mt 16, 18).
Pedro te respondió con firmeza: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”, y dio su vida por Ti… como tantos otros, como S. Pablo… como Juan Pablo II. Y Pedro, el primer Papa oyó: “sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”… ¡Gracias, Señor, por habernos dejado quien haga tus veces para guiarnos en la Iglesia! ¡Qué responsabilidad la suya! A veces lo atacan como chacales, yo quiero ayudarlo con mi oración, mis sacri­ficios y también con mi trabajo diario estos día de vacaciones.
Dile a Jesús, “todos con Pedro a ti, por María”; “omnes cum Petro ad Iesum per Mariam”
Propósito: Ahorrar para ver a Pedro en persona… algún día en Roma.

viernes, 28 de junio de 2019

Sagrado Corazón de Jesús


“¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se perdió hasta encontrarla?” (Lc 15, 3-4).
Pues depende, Jesús, porque nosotros amamos poco…, pero cuan­do una cosa me interesa bien que la busco. Me acuerdo el día que perdí mi USB, puse toda la casa patas arriba…, todo un relajo. Tu Misericordioso Corazón, en cambio, siempre sufre cuando me alejo de ti, y me manda mensajes y mensajeros para que vuelva. Por eso me sirve tanto mirar el Crucifijo de mi habitación y cuando me entran tentaciones de ser una oveja perdida miro la llaga de tu costado, y veo lo que me quieres.
Métete en la llaga del Corazón de Cristo y dile que te cure.
“Y, cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso, y, al llegar a casa, convoca a los amigos y vecinos y les dice: Alegraos conmigo, porque he encontrado la oveja que se me perdió” (Mt 15, 5-6).
Quiero consolarte, Corazón doliente de Jesús, yo no deseo ser una carga para Ti, haz que nunca me vaya de tus pies, que no deje nunca la Eucaristía y la oración… Si yo me alegro cuando un amigo mío ove­ja perdida se vuelve bien portado, ¡cómo de grande será la alegría del Cielo! Se alegra tu Corazón Sacratísimo y tu Madre, todo el cielo y en especial el Ángel de la Guarda del perdido, porque él ayuda al Pastor a encontrar y cargar a la oveja desmadrada.
Cuéntale al Corazón de Jesús de tus amigos perdidos
Propósito: Hacer relajo en el Cielo llevando a tus amigos.

jueves, 27 de junio de 2019

Decisión


No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos; sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los Cielos (Mt 7, 21).
Esto lo entiendo muy bien, Jesús. A mi me enoja que alguien dice que quiere hacer tal cosa y luego no la hace. Por ejemplo si quedamos con unos amigos para jugar y luego no vienen porque no quisieron me pongo tan enojado que me subo a las paredes. Pero luego pien­so que yo te hago lo mismo. ¡Cuántas veces te he dicho que te quiero y que voy hacer tal cosa por Ti y después nada de nada! Jesús, que no me quede sólo en palabras bonitas o buenas intenciones. ¡Que te ame con obras!
¿Qué se necesita para que pases de las palabras a las obras? Una sóla cosa: DECIDIRSE.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿pues no he­mos profetizado en tu nombre, y arrojado los demonios en tu nombre, y hecho prodigios en tu nombre? Entonces yo les diré públicamente: Jamás os he conocido: apartaos de mí, los que habéis obrado la iniquidad. (Mt 7, 22-23).
Jesús, estas palabras dan mucho para hablar Contigo. ¡Que nunca dé mal ejemplo! Dame la gracia de perseverar en el buen camino y de poder ofrecerte muchos frutos sabrosos y dulces de apostolado.
Sigue hablando con Jesús por tu cuenta
Propósito: D - E - C - I - S - I - Ó - N

miércoles, 26 de junio de 2019

San Josemaría


Y vio dos barcas que estaban junto a la orilla (…) Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Y sentado enseñaba desde la barca a la multitud (Lc 5, 2-3).
Recuerdo Jesús lo que me contaron, cómo te metiste en la barca –en la vida– del muchacho Josemaría cuando aún no tenía ni 15 años… quizá hablaba de él mismo cuando escribió: «Jesús ve aquellas bar­cas en la orilla y se sube a una. ¡Con qué naturalidad se mete Jesús en la barca de cada uno de nosotros! Cuando te acerques al Señor, piensa que está siempre muy cerca de ti (…). Lo encontrarás en tu corazón» (San Josemaría, Santo Rosario).
Pregunta San Josemaría cómo dejar a Jesús meterse en tu barca.
Dijo a Simón: —Rema mar adentro y echad las redes para pescar. Simón contestó: “Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes”. Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red (Lc 5, 4-8).
Simón aunque veía los inconvenientes, se los saltó de un solo. San Josemaría se puso a rezar y portarse aún mejor para ver lo que Dios quería que hiciera. Y yo… que pongo tantas excusas. «¡Mar adentro! — Rechaza el pesimismo que te hace cobarde (…) y echa tus re­des para pescar. Debemos confiar en esas palabras del Señor». (San Josemaría, Santo. Rosario).
Y ahora, cuéntale cómo reaccionas al oír: “¡mar adentro!”
Propósito: Dejar que Jesús sea el capitán.

martes, 25 de junio de 2019

Abrir la puerta correcta


“Entrad por la puerta angosta, porque amplia es la puerta y ancho el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por ella.” (Mt 7, 13).
¡Qué mal suena eso de que son muchos los que entran por la puerta que lleva al camino de la perdición! ¡Cómo me asusta y cómo me gustaría, Jesús, que me digas por cuál camino voy! Pienso que, quizá, voy bien; pero no me acuerdo haberme encontrado una puerta tan estrechita –eso dice el DRAE que significa angosta–. Pero lo del tamaño de la puerta, ¿lo dijiste por el tamaño en sí o, más bien, por el esfuerzo que supone recorrer, muy bien, el camino de mi fe?
Pregúntale a Jesús qué puertas has abierto o cerrado en este día.
“¡Qué angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la Vida, y qué pocos son los que la encuentran!” (Mt 7, 14).
Si antes sonaba feo que muchos vayan por el camino de la perdición, lo de que son pocos los que encuentran la puerta y el camino que conduce a la Vida parece peor. A mí me gusta vivir bien, pero voy a acudir a la Virgen –que es el camino más rápido y seguro hacia al Cielo–, para que siempre vaya por el camino de la Vida. Además, veo que, sin ser mejor que los demás, muchos amigos van por la puerta y el camino ancho… ¡Jesús, que sepa rezar y dar ejemplo para hacer que muchos amigos se salven!
A la Virgen se la conoce como la Puerta del Cielo. Hazte amigo de ella y preséntala a muchos.
Propósito: Hacer apostolado.

lunes, 24 de junio de 2019

B-day de San Juan Bautista


“El día octavo fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías. Pero su madre dijo: De nin­guna manera, sino que se ha de llamar Juan” (Lc 1, 59-63).
Hoy se celebra el Nacimiento de S. Juan Bautista. Benedicto XVI nos dice que «la liturgia nos invita a celebrar la solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, cuya vida estuvo totalmente orientada a Cristo, como la de su madre, María. San Juan Bautista fue el precursor, la “voz” enviada a anunciar al Verbo encarnado. Por eso, conmemo­rar su nacimiento significa en realidad celebrar a Cristo, cumplimien­to de las promesas de todos los profetas, entre los cuales el mayor fue el Bautista, llamado a “preparar el camino” delante del Mesías» (Ángelus, 24 de junio de 2007). Y es que Juan como era mayor, te ayudaba; yo a veces con mis primos más pequeños soy un abusivo.
Y tu vida, ¿también está orientada a Cristo?
“Mientras tanto el niño iba creciendo y se fortalecía en el es-píritu, y habitaba en el desierto hasta el tiempo en que debía darse a conocer a Israel” (Lc 1, 80).
«Como auténtico profeta, Juan dio testimonio de la verdad sin componendas. Denunció las transgresiones de los mandamientos de Dios» (Benedicto XVI, Ángelus, 24 de junio de 2007). Pero antes Jesús, tu primo se preparó re bien –el niño crecía y rezaba–como yo, que voy al gym diario del 3+2.
Jesús, haz de mí un auténtico apóstol.
Propósito: No dejar nunca el 3+2.

domingo, 23 de junio de 2019

Comer para poder crecer


“Él les dijo: Dadles vosotros de comer. Pero ellos dijeron: No tenemos más que cinco panes y dos peces” (Lc 9, 13).
Mandas a los discípulos dar de comer a aquel maral sabiendo que no tienen ni para ellos. A veces a mí también me pides cosas que me parecen imposibles. ¡Ayúdame a confiar más en ti y no en mis fuer­zas! Precisamente en tu Procesión –hoy no sale una imagen tuya, sino Tú en persona– se canta eso de “Vuestro Cuerpo sacro-santo, es del cielo rico don / es de fuertes, alimento, es de débiles, vigor”. Yo lo noto cuando te adoro en el Sagrario y cuando comulgo y por eso tengo ansias de Hostia Santa.
Dile a Jesús Eucaristía que te alimente y te de vigor.
“Tomando los cinco panes y los dos peces, miró al cielo y los ben-dijo, los partió y los dio a sus discípulos, para que los distribuyeran entre la muchedumbre” (Lc 9, 16-17).
Tus discípulos son ahora, Jesús, los sacerdotes: ellos te presen-tan nuestro poco de pan y vino y tú en persona –ellos te prestan su cuer­po y su voz– los transustancias: Esto es mi Cuerpo… este es el cáliz de mi Sangre. Lope de Vega, que era sacerdote, escribió un soneto que comienza “Cuando en mis manos, Rey Eterno, os miro / y la Cándida Víctima levanto, / de mi atrevida indignidad me espanto, / y la pie­dad de vuestro pecho admiro”; y es que los sacerdotes son humanos, como yo, por eso te pido por ellos, para que sean muy santos y sigan dando de comer a todos.
¿Cuánto rezo por los sacerdotes que conozco y por los que no?
Propósito: Pedir a Jesús sacerdotes santos que me den Su Alimento.

sábado, 22 de junio de 2019

Siguen los tesoros


Nadie puede servir a dos señores, porque o tendrá aversión al uno y amor al otro, o prestará su adhesión al primero y menospreciará al segundo: no podéis servir a Dios y a las riquezas (Mt 6, 24).
Como tu Jesús amas y te das del todo, por eso pides que te ame­mos con todo, sin andar compartiendo el corazón con otras cosas. Lo dices bien claro o uno ama a Dios o acaba amando las riquezas (el dinero, la comodidad, los placeres). Bueno, Jesús, yo quiero ser de los que te amen del todo sin andar compartiendo el corazón con tonteras. Quiero ponerte en primer lugar en mi cabeza, en mi corazón y en mi lengua.
Sigue diciéndole a Jesús que lo quieres mucho.
Por eso os digo: No os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento y el cuerpo que el vestido? (Mt 6, 25).
El Papa Benedicto XVI explica este pasaje del evangelio así: Quien cree en Dios, Padre lleno de amor por sus hijos, pone en primer lugar la búsqueda de su reino, de su voluntad. Cuantas veces no te pongo en primer lugar, Jesús. Si tengo exámenes dejo de último el rezar, si estoy con la ilusión de ver un partido de fut te dejo para después, si no estoy con ganas me olvido de Ti. ¡Que te ponga en primer lugar! ¡Que no te deje tirado!
Pídele a Santa María la fortaleza de poner a su Hijo en primer lugar.
Propósito: El primer lugar para Jesús.

viernes, 21 de junio de 2019

Tesoros


No amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la he­rrumbre los corroen y donde los ladrones socavan y los roban (Mt 6, 19).
Ahora que ya ha pasado todo, te cuento Jesús sobre mis amigos. Cuando en mayo fueron las semifinales de la Champions, los que les van al Real Madrid se burlaban de los seguidores del Barcelona y la derrota en Anfield, pero poco les duró porque en la siguiente jornada perdió el Madrid. Y lo de llorar no es broma, algunos se enojaban, otros anduvieron hasta tristes varios días. Jesús, eso me hace pensar que muchas veces ponemos el corazón en cosas buenas pero que no son tan importantes. A mi eso de andar de buen humor me cues­ta. Dependo mucho de los demás, de las circunstancias y hasta del clima.
¿Qué es lo que me quita la alegría? Cuéntaselo a Jesús.
Porque donde está tu tesoro allí estará tu corazón (Mt 6,21).
Jesús, y yo ¿dónde tengo puesto el corazón? ¿Cuáles son las cosas que valoro como tesoros? A mi me gustaría poder llegar a decirte que lo que más valoro es tener a Ti en mi alma llena de gracia. Jesús, ayúdame a guardarte como el tesoro más valioso, a no perderte ton­tamente y a no exponerte a que te roben de mi alma por medio de engaños (tentaciones).
El ángel custodio es un buen jefe de seguridad. Pregúntale como poder guardar mejor tu alma para que siempre esté en gracia.
Propósito: Cuidar el tesoro de la gracia.

jueves, 20 de junio de 2019

Echarle corazón


“Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro, que estás en los Cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu voluntad así en la tierra como en el Cielo” (Mt 6, 9-10).
Te cuento, Jesús, que cuando era pequeño me gustaba rezar el Padrenuestro sólo para demostrar que me lo había aprendido de me­moria. Luego me vino un tiempo en que me parecía aburrido. Pero lo que sucedió fue que me a-burro (es decir me puse burro), y parecía loro que repite cosas y no las entiende. Y esta oración es bien bonita, y además se la enseñaste a los apóstoles para que aprendieran hacer oración.
Atrévete a hablarle a Jesucristo de lo que nos enseñó en el Padrenuestro.
“Y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal” (Mt 6, 13).
Como sabes Jesús, me gusta ver el fut, pero me gusta más escuchar los comentarios de los fans. Me ha gustado uno de los comentarios: que aunque perdieron le echaron corazón. Jesús, que yo también le eche corazón cada vez que rece las oraciones vocales (Padrenuestro, Avemaría, Gloria, etc.) aunque a veces pierda, porque se me va la vara. ¡Qué no caiga en el mal de la rutina!
Dile a Jesús, saboreando, las oraciones vocales que te sepas.
Propósito: Que le eche corazón.

miércoles, 19 de junio de 2019

Dejar de ser pavo


“Por tanto, cuando des limosna no lo vayas pregonando, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, con el fin de ser alabados por los hombres. En verdad os digo que ya recibieron su recompensa” (Mt 6, 2).
Jesús, se nota que me conoces. Cuando hago algo me gusta que me digan que salió bien. Es más, me encanta que me den las gra­cias y hasta parezco pavo que va por ahí mostrando sus plumas para que los demás se fijen en él. Pero lo que me interesa es quedar bien contigo. Que sepa rectificar la intención, es decir hacer las cosas sólo para quedar bien contigo.
Piensa en qué situaciones te pones como el pavo.
“Tú, por el contrario, cuando des limosna, que tu mano iz-quierda no sepa lo que hace tu derecha, para que tu limosna quede en oculto; de este modo, tu Padre, que ve en lo oculto, te recompensará” (Mt 6, 3-4).
San Josemaría escribió en el nº 109 de “Camino”: Si no eres hombre de oración, no creo en la rectitud de tus intenciones cuando dices que trabajas por Cristo. Jesús, que aprenda a irte ofreciendo cada cosa que hago como el estudio, los favores en mi casa, el prestar mis cosas, etc. Y que mejor lugar para ofrecer lo que hago que el ofertorio de la Santa Misa, que te ponga ahí mi día y las distintas actividades que realizo.
Jesús, que no se me olvide nunca ofrecerte mi día al levantarme.
Propósito: Dejar de ser pavo.

martes, 18 de junio de 2019

Otra vez: dame un corazón ardiente


“Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿Acaso no hacen eso también los paganos?” (Mt 5, 47).
Jesús, este es ya el segundo día que me hablas de tratar bien a los demás, y me cansa un poco. Pero reconozco que soy duro de cabe­za y de corazón. Mira que, por más buenas intenciones que hice por ser cariñoso, en el desayuno de hoy tuve mi crisis CHK. Te explico. Llegue al desayuno y mi hermana, la de las caritas, se había comido todo el Choco Krispis (CHK). Y cabal, no le salte al cuello pero la ase­siné con la mirada. Y además le dejé de hablar, ni la saludé. Por eso te vuelvo a decir que mi corazón arda de tu Amor y aprenda a tratar bien a los demás.
Cuéntale a Jesús en que otras situaciones tienes crisis.
“Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto” (Mt 5, 48).
Te cuento que se me viene a la cabeza que cuando tenía en las manos la caja vacía de CHK leí lo que está escrito ahí: Come bien para crecer. Y ahora que estoy hablando contigo, me fijo que si quie­ro crecer en caridad tengo que comer bien, y qué mejor desayuno, almuerzo o cena que la Eucaristía. Pasa como con la comida normal, que a veces ni cuenta me doy de lo que como, pero me viene bien. No necesito a Melvin (el de los CHK), sino que te necesito a Ti.
Dile a Jesús que quieres comerle y que te ayude a crecer en caridad; que vas a luchar para no comulgar distraído
Propósito: Comer bien todos los días.

lunes, 17 de junio de 2019

Dame un corazón ardiente


“Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No repliquéis al malvado; por el contrario, si al­guien te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la otra” (Mt 5, 38-39).
¡Esto sí que es difícil! Y lo digo por experiencia propia. Mira Jesús, que cuando alguien me ofende o me trata mal no es que me le tire al cuello a morderle la yugular, tipo Drácula. Pero cuando veo el chance me desquito y le tiro una de esas miraditas asesinas que se las aprendí a mi hermana, que por cierto además es una artista en hacer caritas. Soy de aquellos que dicen que hay que perdonar, pero no olvidar; que si no, luego la gente es abusiva con uno.
Que sea sincero y reconozca si trato a alguien con frialdad por revancha.
“Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?” (Mt 5, 46).
Pues es verdad, si sólo trato bien a los que me tratan bien no tengo ningún mérito. Pero me veo sin fuerzas para tratar a todos bien, y más aún para perdonar y no llevar cuenta de las ofensas. Jesús mío, que mi corazón, aunque sea un poco malo, arda en tu Amor. Que sepa perdonar y querer a los demás.
Atrévete a ir más allá del perdón y piensa en tener detalles de cariño con aquellos que te cuesta.
Propósito: Tratar con cariño a todos, hasta al chucho.

domingo, 16 de junio de 2019

Santísima Trinidad. Tanto amó Dios al mundo...


Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en Él no perezca sino que tenga vida eterna (Jn 3, 14).
Jesús, hoy celebramos el misterio central de nuestra Fe: la Santísima Trinidad. Si no lo dices, nunca hubiéramos imaginado que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Que en el cielo está una familia esperán­dome. Me espera la familia compuesta por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Felicita a Jesús por tener en el Cielo una Familia tan unida: La Trinidad.
Pues Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar el mundo, sino para que el mundo se salve por Él” (Jn 3,16).
En esta familia que es la Trinidad todo está empapado de amor. Los pensamientos de la Trinidad, sus obras y sus acciones son de amor. El Padre ama al Hijo, el Hijo ama al Padre y es tan fuerte el amor entre el Hijo y el Padre que de aquí proviene el Espíritu Santo.
Dile a Jesús que te quieres parecer a Él para recibir el Amor del Padre.
Propósito: Pedirle a la Trinidad que te enseñe a amar.

sábado, 15 de junio de 2019

Santo en casa


Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No repliquéis al malvado; por el contrario, si alguien te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la otra (Mt 5, 38-39).
Jesús, desde que me enteré de unos hermanos gemelos que son santos y que sus papás (papá y mamá) son santos también, esto me hace pensar. Esos hermanos se llamaban Marcos y Marcelino. A mi estas historias, Jesús, me gustan porque me animan a rezar por toda mi familia para que todos nos ganemos el cielo. No sé dónde fue que oí que el lugar más difícil para hacerse santo es en la familia. No sé si esto es verdad o no, pero en mi caso sí que lo creo, ya que cuando estoy en la casa me relajo y lucho poco por ser servicial, alegre y apostólico.
Continúa contándole a Jesús cómo te comportas en tu casa.
A quien te pida, dale; y no rehúyas al que quiera de ti algo prestado (Mt 5, 42).
Para mí, Jesús, esto que dices me parece muy difícil. Te explico. En mi casa soy un experto para hacerme el loco y no ayudar, para es­cabullirme, esconderme y hacerme el sordo si me piden un favor. Y si luego hago algo espero que me lo agradezcan y me siento con el derecho de no hacer nada más. Jesús, ayúdame a ser servicial, alegre y apostólico en mi casa.
Dedícate unos minutos a imaginarte como eran Jesús, María y José cuando estaban en su casa de Nazareth.
Propósito: Servir en la casa sin esperar a que me lo pidan.

viernes, 14 de junio de 2019

Limpio


Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio en su corazón (Mc 5, 27-28).
Jesús, estas palabras son muy exigentes. Nos pides que seamos lim­pios por fuera y por dentro. Por fuera, no andar hablando, ni viendo, ni haciendo marranadas. Pero limpios también por dentro, es decir, no desear, no consentir malos pensamientos, ni dejar que la imaginación ande enredada en marranadas. Para ser limpio por dentro y por fuera necesito tu ayuda.
Pídele a Jesús la limpieza de tu corazón, de tus recuerdos, de tu lengua, de tus ojos, de tus oídos, etc.
Si tu ojo derecho te escandaliza, arráncatelo y tíralo; porque más te vale que se pierda uno de tus miembros que no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te escandaliza, córtala y arrójala de ti; porque más te vale que se pierda uno de tus miembros que no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno (Mc 5, 29-30).
Ya entendí que no se trata de andar mutilándose el cuerpo. Lo que nos dices, Jesús, es que seamos valientes y rápidos para cortar cualquier ocasión de pecado. Rápido dejar de escuchar esa cochinada, rápido quitar esa escena de la TV, etc. Pero, Jesús, yo no soy una tortuga, si no que soy una momia lenta y pasmada para quitarme de esas ocasiones de pecado. En el fondo es que me gusta un poco andar borderline.
Habla con Jesús sobre cuándo necesitas ser más rápido
Propósito: Ser limpio por dentro y por fuera.

jueves, 13 de junio de 2019

Hermanos amigos y adversario bien alejado


Si al llevar tu ofrenda al altar recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano (Mt 5, 23-24).
¡Tienes razón, Señor, como siempre! A veces voy a rezar y no puedo porque tengo un reflujo de bilis por culpa de mi hermano; bueno, mejor dicho, por culpa de mis peleas con mi hermano. Pero estar contigo, y saberte mi Padre me lleva a “reconciliarme” con mi hermano, y luego rezo ya de otra manera, porque te veo sonreír al ver a los hermanos que se llevan bien.
¿Con quién tengo que reconciliarme?
Ponte de acuerdo cuanto antes con tu adversario mientras vas de camino con él; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al alguacil y te metan en la cárcel (Mt 5, 25).
El demonio, mi adversario, intenta tentarme aprovechándose de mi soberbia, de mi sensualidad, de mi comodidad. Jesús, quiero mante­ner este “acuerdo” con mi adversario: no dialogar nunca con él, no dialogar con la tentación. Ayúdame a cortar, a reaccionar rápida­mente ante esas voces que llaman a la vida fácil y superficial pero que no llena. Jesús, quiero presentarme a Ti con una vida llena de frutos, de frutos de buenas obras, sobre todo para estar contigo y con la Virgen, pero también porque en la cárcel se está muy mal. Menos mal que además de Juez eres mi amigo...
Pídele al Señor que no te deje caer en las tentaciones y que te ayude a salir de ellas.
Propósito: Alejarme de la tentación-televisión, o de la que sea.

miércoles, 12 de junio de 2019

Pasito a pasito hasta el Cielo


En verdad os digo que mientras no pasen el Cielo y la tierra no pasará de la Ley ni la más pequeña letra o trazo hasta que todo se cumpla (Mt 5, 18).
La verdad es que no entiendo lo que me explicaron en clase, Señor, que los romanos y los griegos escribían sin comas, ni puntos… ¡y sin tildes! Esas cosas tan pequeñas de la escritura sirven para entender­nos, tanta gente de tantos lugares y siglos. Pero tu Ley es mucho más, es el camino para irse al Cielo. A veces no le doy importancia a las cosas pequeñas y es donde más se demuestra el amor, en tildar bien las obras de cada día, porque las tildes suben las palabras al cielo.
Averiguar con Jesús qué tildes no pones en tus obras de cada día.
El que los cumpla y enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos (Mt 5, 19).
Tú enseñaste, Jesús, con tus palabras, pero también con tus obras, por eso yo de cada rato hablando contigo con mi 3+2, o con lo que sea, procuro sacar siempre un propósito para cumplir tus enseñanzas… A veces sueño con ser un San Tarsicio o un San Pablo y se me va el avión... Tú entonces me dices: “aterriza, mi hijo, tienes que cumplir lo pequeño”. ¡Cómo me conoces! Ayúdame a dar pequeños pasos cada día y así hasta el Cielo. Sé también que con mi ejemplo peque­ño ayudaré a mis amigos a acercarse a ti… así propósito a pasitos hasta el verte en el Cielo, Cristo mío, Jesús de mi alma.
Te doy gracias por los buenos propósitos… y Tú dame gracia fuerza para cumplirlos
Propósito: Cada noche examen de las tildes de la conciencia.

martes, 11 de junio de 2019

San Bernabé Combustible invencible


No lleven oro ni plata ni dinero en el bolsillo; ni morral para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón (Mt 10, 9).
Jesús envía a sus discípulos a predicar. Los envía sin nada material. Les quiere enseñar así que para extender el Reino de Dios lo importante no son las cosas materiales, sino estar firmemente convencido de la misión que se va a llevar a cabo, y no olvidar que Dios está con uno. Ahora que lo pienso, los apóstoles no van sin nada. Van más apertre­chados que nunca. Van con Dios. No están solos, incluso si les llega a faltar hasta lo más elemental.
¿Por qué sigues apegado a tus cosas materiales?
Al entrar en la casa, saluden, y si lo merecen, la paz de su saludo permanecerá con ellos; si no, regresará a ustedes. (Mt 10, 12).
Muchos que quieren obrar el bien a veces se desilusionan porque parece que los que les escuchan no les hacen caso. ¿Qué sería de mí si mis papás pensaran igual cuando les desobedezco? En cam­bio, perseveran. La nave en la que se viaja para el apostolado tiene un combustible perfectamente reciclable. Es más, hay veces que el combustible no sólo disminuye sino que se multiplica, y alcanza para otras naves que por averías lo han perdido. El combustible es la gracia de Dios, que nunca se pierde.
No te desilusiones si de pronto, algún amigo tuyo, se aleja al verte cerca de Dios. Ya volverá. Ya verás.
Propósito: Volver a insistir a aquel amigo que parece ya perdido.