domingo, 5 de agosto de 2012

Alimento de los fuertes


Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo que vosotros me buscáis no por haber visto los milagros, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado (Jn 6, 26).
Algunas veces pasa que te busco Jesús sólo para pedirte. Y al leer estas palabras tuyas me parece que me dices que te busque para pedirte y para amarte. Jesús, no quiero ser un interesado y tratarte sólo cuando estoy necesitado, quiero aprender a quererte de verdad. Pero como te decía ayer, soy una gelatina, hay días que te busco y hay otros días en que ni siquiera el 3+2 quiero hacer (y no lo hago al fin de cuentas).
·         Pídele fortaleza para ser constante.
Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed (Jn 6, 35).
Para ser fuertes hay que comer. Hasta el tigre Tony (el de Zucaritas) lo aconseja (y esto lo sé porque en el desayuno me da por leer la caja de Corn Flakes). Jesús, te has quedado en la Eucaristía para te comamos y seamos cada vez más fuertes. Te pido hoy que me ayudes a tener un gran amor a la comunión para crecer en fortaleza y dejar de ser gelatina.
·         ¿No te es posible comulgar algún día además del domingo?
Propósito: Comulgar seguido.