miércoles, 13 de marzo de 2013

Mi Padre sigue actuando y Yo también actúo


Dijo Jesús a los judíos: Mi Padre sigue actuando y Yo también actúo. (…)  Os lo aseguro: El Hijo no puede hacer por su cuenta nada que no vea hacer al Padre (Jn 5, 17.19).
Jesús, esto que leo El Hijo no puede hacer nada por su cuenta…, me trae recuerdos de la infancia. Cuando era pequeño, más pequeño todavía, un día mi papá me dijo: Hijo mío ya te estás haciendo un hombre. Ha llegado el momento de que aprendas a montar solo en bicicleta. Entonces, quitó las rueditas y agarrándome por detrás me dijo —Pedalea… Yo pensaba que él me sujetaba: Mi Padre sigue actuando y Yo también actúo. Y cuando quise mirar para atrás, estaba, pero lejos. Todo orgulloso me gritaba: —pedalea, pedalea… y Tú, Jesús, me dices: —Venga, no te pares, así, muy bien…
¿En qué cosas te está diciendo Jesús que pedalees?
Yo no puedo hacer nada por mí mismo; (…) porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió (Jn 5, 30).
Jesús, yo soy un voluntarista; lo que se dice un voluntas. Me creo que voy a ganar el Cielo, yo solo, a fuerza de bíceps, tríceps y cuádriceps. Y, de repente: ¡Cataplum chispúm! De buenas a primeras me vengo abajo con todo, y me caigo on the face. Jesús, que no confíe tanto en mí; que sólo confíe en Ti y en tu Gracia.
·        Termina diciendo: Jesús, hágase tu voluntad… no la mía.
Propósito: Pedalea, que algo queda.