miércoles, 24 de julio de 2013

Hijo de Dios

Y señalando con la mano a sus discípulos, dijo: “estos son mi madre y mis hermanos” (Mt 12, 49).
Jesús, soy tu discípulo. Tengo tanta obligación, como los primeros apóstoles, de llevar tu mensaje de alegría a tantas personas. Formo parte de tu ejército de paz. Pero hay algo que me anima más todavía. No estoy a tu lado como “empleado”, sino como parte de tu familia, y con todos los derechos. Si en el cielo hay refri, seguro que cuando llegue allí me vas a dejar que la abra a cualquier hora; y hasta me dejas que me tome tu yogurt. Tan de la familia soy, que escucharé de María, tu mamá, y mía también, aquello de “si lo agarras, te lo terminas; nada de dejarlo a medias”.
·         ¿Discípulo?, más aún: hermano, ¡hijo de Dios!
Pues todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano (Mt 12, 50).
Una vez me dijo un amigo que teníamos que tener la seguridad de que somos realmente parte de la familia de Dios. Y me puso un ejemplo que en el cielo estaríamos en confianza hasta el extremo de poder bajar en pijama a desayunar. Se lo conté a mi papá y me contestó: estar en el cielo en confianza es poder hacer eso (bajar en pijama) y que cuando te manden de regreso a cambiarte tú hagas caso. Seguro que mi papá había leído esta parte del evangelio y se aprovechó.
·         Si estoy en mi casa, ¡viva la confianza!, también la que tienen mis papás para decirme lo que tengo qué hacer.

Propósito: Recordarme que soy hijo de Dios.

martes, 23 de julio de 2013

Santa Brígida: Usar la cabeza

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada (Jn 15, 5).
Jesús, me han contado que hoy se celebra a Santa Brígida, una santa de Suecia, que se casó y tuvo ocho hijos. De esta santa se dice que animaba a su esposo a que leyera y estudiara continuamente para poder gobernar bien a sus súbditos. Esta santa repetía muchas veces que era necesario vivir rectamente para agradar a Dios. Todo esto, Jesús, me hace pensar si uso la cabeza para pensar y no sólo para peinarme.
·         Cuéntale a Jesús si usas la cabeza o por el contrario si haces cosas sin pensar.
En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto y seáis discípulos míos (Jn 15, 8).
Me ha impresionado, Jesús, enterarme que una vez muerta y enterrada Santa Brígida, mucha gente acudía a rezar y pedir su intercesión, y conseguían muchos milagros. Y es que los santos, como te han querido tanto en esta tierra son capaces de “sacarte” milagros. El Catecismo dice sobre los santos que “podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero” (n. 2683). Entonces, Jesús, le voy a pedir a Santa Brígida que interceda por mi familia para que todos vivamos con rectitud.
·         Santa Brígida es patrona de Europa. Pide por todos los países europeos que puedas recordar, empezando por Suecia.

Propósito: ¡Viva Europa!

lunes, 22 de julio de 2013

Aprender de Jesús

Reunidos los apóstoles con Jesús, le contaron todo lo que habían hecho y enseñado (Mc 6, 30).
Los apóstoles querían hablar contigo. Tenían ganas de contarte las cosas que habían hecho. Los apóstoles te quieren y lo demuestran al buscar ese rato de conversación contigo. Jesús, yo también quiero demostrarte que te quiero, y te lo quiero demostrar haciendo mi oración, mi rato de 3+2, todos los días. Perdóname, Jesús, por dejarte tirado por la simple razón de que no tengo ganas o que estoy un poco atareado o distraído. Ayúdame a que no deje nunca mi rato de oración.
·         Sigue diciéndole a Jesús que nunca vas a dejar de hacer tu rato de oración.
Al desembarcar, vio Jesús una gran multitud, y se llenó de compasión, porque estaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas (Mc 6, 34).
Jesús, estás cansado pero al ver a esa multitud te lanzas a enseñar y a curar enfermos. Quiero aprender de Ti a amar a los demás y pasar por encima del cansancio, la pereza, y hacer mucho apostolado. No quiero vivir mi vida sólo pensando en mí, quiero entregarme. Quiero darte muchos frutos de apostolado.
·         Considera lo que escribió San Josemaría: “Que tu vida no sea una vida estéril. –Sé útil. –Deja poso. –Ilumina, con la luminaria de tu fe y de tu amor” (Camino, n. 1).

Propósito: Entregarme.

domingo, 21 de julio de 2013

Limpieza

Los fariseos se confabularon contra Jesús para acabar con él (Mt 12, 14).
Jesús, les caes mal a los fariseos porque les has mostrado que están en el error. Buscan la manera de matarte porque sus ojos no están preparados para recibir tu luz. Tu luz es limpia, suave, da gusto contemplarla. La infección de la mentira, y del rencor que tienen en el alma les lleva a odiarte. La irritación que causa la suciedad de algunas imágenes cochinas, hace que tu luz lastime la vista de los fariseos. Jesús, que nunca me enferme del alma.
·         Aplícame unas gotitas de tu amor en los ojos para que pueda verte. Pide la Pureza.
Muchos lo siguieron y él curó a todos los enfermos (Mt 12, 15).
Para que a uno lo cure el doctor hay que ir a visitarlo. Obvio. ¿Por qué entonces no voy más seguido a visitarte, Jesús? Tengo un amigo que no salía de su casa porque le habían salido unos granos re-espantosos. No quería ni que lo viera el doctor por la vergüenza de tener que andar con esa cara por la calle. Aceptó ir. Le dejaron unas pomadas y unas pastillas. Hizo caso: se echó la pomada y se tomó las pastillas. A los pocos días lo vio su mamá. Te dejaron más guapo que antes de los granos, le dijo. Será posible que por vergüenza a veces no quiera ir a confesarme o hablar con mi director espiritual.
·         Voy a ir corriendo a la confesión aunque se me caiga la cara de fea por lo horrible de mis pecados.

Propósito: Usar la pomada de la Confesión.

sábado, 20 de julio de 2013

Aprender a querer

En aquel tiempo pasaba Jesús en sábado por medio de unos sembrados; sus discípulos tuvieron hambre y comenzaron a arrancar unas espigas y a comer. Los fariseos, al verlo, le dijeron: Mira que tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado (Mt 12, 1-2).
Jesús, me gusta este pasaje del Evangelio ya que tus discípulos son naturales. No se preocupan de si los van a criticar, de si van a caer mal, etc.; como van caminando contigo lo único que les importa es oírte y seguirte. A mi, Jesús, muchas veces me detiene el miedo a qué van a pensar de mí, de si caigo bien o mal, de que si esto lo puedo hacer o no. Jesús, quiero aprender a amarte y seguirte, quiero aprender a ser naturalmente un enamorado de Ti.
·         Sigue por tu cuenta diciéndole a Jesús que te quieres enamorar de Él.
Porque el Hijo del Hombre es señor del sábado (Mt 12, 8).
Jesús, les contestas a los que critican que Tú eres el Señor, que Tú eres Dios. Esto que es evidente se me olvida en el día a día. Y a veces no te trato como te lo mereces. Por eso me viene muy bien ese punto de Camino que escribió San Josemaría: Dios mío, te amo, pero... ¡enséñame a amar! (n. 423). Enséñame a tratarte bien, enséñame a ser delicado y cariñoso.
·         Pídele a la Virgen que te enseñe a amar a Jesús.

Propósito: Aprender.

viernes, 19 de julio de 2013

No a las mezclas

(…) aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón (Mt 11, 29).
Eso de la humildad, Jesús, hoy no está de moda. Una vez le pregunté al sacerdote del colegio cómo hacer para ser humilde y me contestó que siendo sincero conmigo mismo. Que llamara a las cosas por su nombre, como aconsejaba San Josemaría. Pues, a mí, Jesús, eso de ser 100% sincero me cuesta. Soy en la mayoría de los casos un 75%, y en el mejor de los casos un 90%. Es decir, la verdad la digo mezclada con un poquito de exageración o de mentira. Además, me cuesta reconocer y decir la verdad sobre todo cuando me enojo o cuando hay algo que no quiero hacer...
·         Sigue contándole a Jesús en que cosas frecuentemente no dices la verdad al 100%.
(…) porque mi yugo es suave y mi carga ligera (Mt 11, 30).
San Josemaría escribió en Surco n. 124: ¿Quieres vivir la audacia santa, para conseguir que Dios actúe a través de ti? —Recurre a María, y Ella te acompañará por el camino de la humildad, de modo que, ante los imposibles para la mente humana, sepas responder con un «fiat!» —¡hágase!, que una la tierra al Cielo. Santa María, ayúdame a ser humilde y que reconozca lo que hago mal para así rectificarlo. Y ahora que lo pienso, en la Confesión se comienza llamando a María: Ave María purísima…
·         Vuelve a leer el punto de Surco para que descubras que la humildad es necesaria para que Dios obre grandes cosas a través de Ti.

Propósito: Verdad al 100%... siempre y en todo.

jueves, 18 de julio de 2013

Ni sabio ni prudente con Jesús

En aquel tiempo exclamó Jesús diciendo: Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños (Mt 11, 25).
Los sabios y prudentes en los negocios son aquellos que piden garantías, que les hagan una demostración de cómo funciona un aparato, que les expliquen –con detalle­ todos los beneficios que van a obtener, que lo lea su abogado antes de firmar el contrato, etc. Jesús, yo contigo no quiero ser ni sabio ni prudente. Quiero aprender a confiar, a ser un niño pequeño que se confía en Ti. Y si me dices que salte, salto; que corra, corro; que me haga el muerto, me hago el muertito… Pero eso último no lo vayas a grabar en un videíto, que luego se cuela a YouTube y no van a parar de molestarme mis amigos.
·         ¿En qué cosas que me está pidiendo Jesús soy sabio y prudente?
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo (Mt 11, 27).
Quiero ir al paso de Dios. Quiero ir al paso de Dios. Y ganarme, Jesús, tu confianza para que me cuentes todas las cosas que Dios Padre te ha dicho. Quiero ser tu amigo íntimo. Como diría mi prima (la muy fresa) tu secret friend, pero no tan secret que no dé la cara por Ti.
·         Pídele a Santa María que te ayude a concretar.

Propósito: Confiar en Jesús.

miércoles, 17 de julio de 2013

Al paso de Dios

Entonces se puso a reprochar a las ciudades donde se habían realizado la mayoría de sus milagros, porque no se habían convertido (Mt 11, 20).
Esos habitantes de esas ciudades se lo ganaron. Mira, Jesús, que haber visto tanto milagro tuyo, oído tus enseñanzas y ni así se convirtieron. Yo al menos voy dando pasitos, aunque pasitos de bebé gordito y mimado, y miedoso. Pero los voy dando. Jesús, que no me contente con dar pasitos, que dé zanca das, corra detrás de ti. Que vaya al paso de Dios, como le gustaba decir a San Josemaría.
·         ¿Qué pasos, zancadas o corrida te está pidiendo Jesús? ¿Tienes miedo?
¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los milagros que han sido hechos en vosotras, hace tiempo que habrían hecho penitencia en saco y ceniza (Mt 11, 21).
Ay. Ay. Ay. Jesús, que yo nunca te saque estos lamentos. Quiero ser de los que te dan alegrías y no tristezas. Quiero ir al paso de Dios y no arrastrado, quejándome, chillando y de mala cara. Quiero ir al paso de Dios sonriendo, silbando y cantando. Y dar mucho fruto de apostolado, de trabajo santificado, de sembrar paz y alegría en mi familia. Que me saque los miedos que me hacen ir a mi paso. Que aprenda a confiar en Ti y a obedecerte.
·         Te lo recuerdo: Del dicho al hecho hay mucho trecho. Concreta con Jesús lo que te pida.

Propósito: Ir al paso de Dios.

martes, 16 de julio de 2013

Nuestra Señora del Carmen: Besar mi escapulario

¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? (…) Todo el que haga la voluntad de mi Padre que está en los Cielos (Mt 12, 48.50).
Jesús, Tú amas a tu madre como el mejor de los hijos, pero aún la amas más porque es la “llena de gracia” (Lc 1, 28). Por eso, en el fondo, lo que estás haciendo es elogiar a María. Ella es la criatura más querida por Dios no sólo por ser tu madre, sino porque ha sabido hacer en cada momento “la voluntad de mi Padre que está en los Cielos”, empezando por aceptar generosamente la vocación que le encomendaste, haciéndose “la esclava del Señor”. Santa María con quince añitos no dudo en entregarse a Dios, y nunca se arrepintió de su decisión.
·         Atrévete a decirle varios piropos a María.
Tu madre y tus hermanos están fuera intentando hablarte (Mt 12, 47).
Jesús, la Virgen te extrañaba y se va a buscarte; también te buscaban tus primos y familiares cercanos –para los que en hebreo se usa la misma palabra que para los hermanos–. Ahora María no te extraña porque está contigo en el Cielo, y allí te cuenta cosas buenas de nosotros, sobre todo de los que nos acogemos a la protección de su Escapulario del Carmen. La Virgen nos ayuda como Madre amorosa, y sobre todo a la hora de nuestra muerte. Y en la vida Ella nos ayuda a navegar bien –la Virgen del Carmen es Patrona de los marineros–, es decir a hacer siempre la voluntad de Dios, como ella hizo.
·         Dale muchas gracias a María por haberse inventado el escapulario.

Propósito: Besar mi escapulario y llevarlo siempre.

lunes, 15 de julio de 2013

Dar frutos

Y llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles potestad sobre los espíritus inmundos (Mc 6, 7).
Cuando llamas alguien para ser apóstol, Jesús, lo llamas para que haga mucho bien en nombre tuyo. Lo llamas a que sea protagonista de la salvación de las almas. Pero oír que llamas da miedo. Mira, Jesús, que da miedo el comprometerse, el luchar y buscar en todo cumplir tu voluntad. Jesús, ayúdame a superar el miedo a entregarme y entregarte lo que me pidas. Que aprenda a ver el bien que puedo hacer si te digo que sí.
·         Sigue hablando sobre los miedos que te detienen para decirle sí a Jesús.
Y habiendo marchado, predicaron que hicieran penitencia; y expulsaban muchos demonios, y ungían con óleo a muchos enfermos y los curaban (Mc 6, 12-13).
Lo que te estaba diciendo, Jesús. Los apóstoles te han dicho que sí, te siguen y procuran cumplir tu voluntad. Por eso, van haciendo mucho bien al enseñar a la gente y curando a los enfermos. Yo de verdad que me quiero comprometer contigo, y aprender hacer tu voluntad sin estar quejándome o lamentándome. Jesús, auméntame la Fe pero especialmente la caridad para que por amor a los demás aprenda a decirte que sí.
·         ¿Qué te está pidiendo Jesús?

Propósito: Decir que sí.

domingo, 14 de julio de 2013

Tesoros

El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo que, al encontrarlo un hombre, lo oculta y, gozoso del hallazgo, va y vende todo cuanto tiene y compra aquel campo (Mt 13, 44).
El Reino de los Cielos es tener vida sobrenatural, estar en gracia, tener a Dios en el alma. Jesús, este tesoro de tenerte conmigo, yo también me lo encontré o mejor me lo dieron. Mis papás me llevaron a bautizar, luego recibí el regalo de la Comunión. Jesús, que sepa valorar el tesoro de tenerte. Que no permita que los ladrones (el demonio y/o las tentaciones) te roben de mi alma.
·         Pídele a tu Ángel de la Guarda que te diga unos tips de cómo mejorar la seguridad contra ladrones en tu alma.
Asimismo el Reino de los Cielos es semejante a un comerciante que busca perlas finas y, cuando encuentra una perla de gran valor, va y vende todo cuanto tiene y la compra (Mt 13, 45-46).
Jesús, con estas palabras me parece que me dices que no me contente con sólo guardarte, que me lance a buscar tu voluntad, que sea como ese comerciante que busca y busca. Pero, Jesús, eso de saber que quieres de mí, que esperas de mí, me da miedo. Me explico, me da miedo el saber que tengo que poner esfuerzo, miedo a tener que ser generoso y buscarte con sinceridad. Jesús, yo no quiero ser miedoso ni poco generoso.
·         Atrévete a decirle a Jesús que quieres saber cuál es tu vocación.

Propósito: Ser valiente y sincero.

sábado, 13 de julio de 2013

Rosas y espinas

No es el discípulo más que su maestro, ni el siervo más que su señor (Mt 10, 24).
Tú eres la Verdad, Jesús, no nos engañas. Podrían decirnos que el cristianismo es un camino de rosas, pero no. La Iglesia y los santos me recuerdan que “la señal del cristiano es la Santa Cruz”; porque como se lee en Camino “Cruz, trabajos, tribulaciones: los tendrás mientras vivas. – Por ese camino fue Cristo, y no es el discípulo más que el Maestro” (n. 699). ¡Y me da miedo, Señor! ¡Ayúdame! Hoy es sábado, día de la Virgen, y me he acordado de unos versos que leí en un altar de la Dolorosa en los muros de una catedral; me ayudan aunque no los entiendo bien: “Si quieres que tu dolor / se convierta en alegría / no pasarás, pecador, / sin alabar a María”.
·         Pide a la Virgen que te explique esos versos.
A todo el que me confiese delante de los hombres, también yo le confesaré delante de mi Padre que está en los Cielos. Pero al que me niegue delante de los hombres, también yo le negaré delante de mi Padre que está en los Cielos (Mt 10, 32-33).
¿Y cómo puedo yo confesarte delante de los demás, Jesús? Sé bien que haciendo lo que Tú enseñas, no sólo diciendo que soy cristia­no con mis palabras, sino con todo el corazón y con toda la mente. También dijiste “no todo el que me diga: «Señor, Señor», se salvará, sino el que hace la voluntad de mi Padre” (Mt 7, 21). Yo quiero darte frutos de santidad y apostolado en este Año de la Fe.
·         ¿Mi lengua es larga y mis obras cortas?

Propósito: Ver en el examen de conciencia cómo confieso a Dios.

viernes, 12 de julio de 2013

Medidas de seguridad

Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, cautos como las serpientes y sencillos como las palomas (Mt 10, 16).
Hoy en día, Jesús, la gente se preocupa mucho de la seguridad, ni contestan al teléfono si ven que es un número desconocido. Si nor­malmente uno es cuidadoso con la seguridad, mucho más cuidado­so tengo que ser con la seguridad de mi alma. Por eso me entero de cómo son las películas antes de verlas, o me informo antes de leer un libro. Mi alma, Jesús, vale toda tu Sangre y no puedo perderla porque en los cines, en Internet, hasta en los celulares, hay cosas que pueden manchar mi alma y dejarla herida.
·         Habla de las medidas de “seguridad” de tu alma con Jesús.
Pero cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué habéis de hablar; porque en aquel momento os será dado lo que habéis de decir. Pues no sois vosotros los que vais a hablar, sino el Espíritu de vuestro Padre quien hablará en vo­sotros (Mt 10, 19-20).
Pero yo no voy por ahí con complejos y siendo un miedoso, tomo mis precauciones y me sé siempre hijo de Dios –porque Tú, Jesús, me diste ese título– y me comporto como tal, me mire y me oiga cualquier pró­jimo. Me formo, rezo y con tu Espíritu Santo, el mejor Abogado, en mi alma en gracia sé que venceré todos los problemas que me puedan surgir, a no ser que yo mismo sea el que me enrede y los provoque.
·         Pregunta al Espíritu Santo cómo defenderte.

Propósito: Poner filtro en la compu (filtro, no un anti-virus).

jueves, 11 de julio de 2013

Negocios

Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo: Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué recompensa tendremos? (Mt 19, 27).
Esta frase de San Pedro me parece de demasiada confianza. Pero si lo pienso, Jesús, es una frase que sólo la puede decir alguien que te tiene verdadero amor y por tanto excesiva confianza. Una confianza que nace de haberse entregado por completo a Tí. Yo soy bastante miedoso y cada vez que oigo la palabra entrega “se me va el pájaro”. Jesús, hoy quiero decirte que te doy cualquier cosa que me pidas. Pero eso sí, me tienes que ayudar a que luego no me eche para atrás. Que aprenda a seguirte sin poner tanto obstáculo.
·         Del dicho al hecho hay mucho trecho, dice el refrán. Concreta con Jesús lo que te pida. ¿Qué te está pidiendo?
Y todo el que haya dejado casa, hermanos o hermanas, pa­dre o madre, o hijos, o campos, por causa de mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna (Mt 19, 29).
Por un poquito que te doy, Tú ofreces mucho más. Eres un buen paga­dor, Jesús. No sale nadie perdiendo contigo. Es más, se gana mucho más de lo que uno haya podido imaginar. Dame Jesús la generosi­dad de entregarte lo que me pidas, que no sea tacaño, ni bobo, ni chillón, de no hacer negocios contigo. Quiero ofrecerte muchos frutos de santidad y apostolado en este Año de la Fe.
·         Una gran negociante es la Virgen Santísima. Pídele que te sople al oído lo que le puedes entregar a Jesús.

Propósito: Hacer negocios.

miércoles, 10 de julio de 2013

Ni chismógrafo ni bolígrafo

Llegado el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y mu­chos de los oyentes, admirados, decían: ¿De dónde sabe éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es la que se le ha dado y estos milagros que se hacen por sus manos? (Mc 6, 2).
Jesús, eres víctima de los prejuicios. Aquella gente como te vio crecer y trabajar junto a San José, no se puede creer que seas maestro que les vas a enseñar, o médico que les va a curar. Ellos ya habían hecho un juicio sin oírte ni verte, que tú, Jesús, eras simplemente el hijo del carpintero. Habían hecho su juicio sin querer oírte. A eso se le llama pre-juicio. Y vieran u oyeran lo que fuera ya te habían catalogado, ya te habían juzgado.
·         Y yo, ¿tengo pre-juicios contra alguien?
Y les decía Jesús: No hay profeta menospreciado sino en su propia patria, entre sus parientes y en su casa. Y no podía hacer allí ningún milagro; solamente sanó a unos pocos enfermos imponiéndoles las manos (Mc 6, 4-5).
Jesús, aquella gente si que eran unos brutos. Tantos prejuicios tenían contra Ti que no te dejaron hacer milagros. Yo te pido Jesús que me libres de juzgar a la gente y que no colabore contando chismes, ni bolas. Que tenga la valentía también de ni siquiera oir o dejar que me cuenten cosas malas de otros. Jesús, que no me preste a difundir los chismes.
·         ¿Ando contando chismes o cosas que se dicen de los demás?

Propósito: No chismear.

martes, 9 de julio de 2013

Secretario personal

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas enseñando en sus sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia (Mt 9, 35).
Así resume tu vida S. Lucas en los “Hechos de los Apóstoles”: “pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo” (Hch 10, 38). Jesús, me imagino que los apóstoles te ayudarían a organi­zar un poquito las cosas. Serían como tus secretarios personales que organizarían tu agenda y actividades. Probablemente pondrían a los enfermos en algún sitio por dónde Tú pasarías, apartarían a los ende­moniados de los demás para que no los asustaran, cuidarían de que tuvieras un rato para comer y descansar, etc. Jesús, a mí también me gustaría ser tu secretario personal y ayudarte.
·         Organízale a Jesús el que pase por la vida de tu familia y amigos. ¿Estas animando a tu familia a rezar?
Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies (Mt 9, 36-38).
Jesús, mi ilusión es que puedas contar conmigo. Pero apenas te lo digo me entra miedo que te lo tomes demasiado en serio, hasta se me ponen las manos sudorosas y me entra una tembladera en las piernas cada vez que oigo eso que rezan a veces en el Colegio des­pués de Misa: “llama de entre nosotros a los que quieras”. Por eso, te pido que me des un amor grande y generosidad. ¡Que sea como los apóstoles y te ayude! Que te siga sin estar chillando o alegando.
·         Ruega al Señor que envíe obreros a su mies.

Propósito: Ser apóstol, aunque me tiemblen las rodillas.

lunes, 8 de julio de 2013

Summer parties

Un hombre importante se acercó y postrándose le dijo: Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá (Mt 9, 18).
¡Este sí que es un hombre de fe! Jesús, este hombre me da envidia. Su hija ya ha muerto y él confía que Tú la puedes revivir. En cambio, yo soy un gran chillón. Cuando algo, por lo que he estado rezando, no sale, me enojo y luego me lleno de pensamientos pesimistas de que no vale la pena rezar si, de todos modos, va a terminar mal. En fin, que me pongo tenebroso, oscuro, y se me nota en la cara. Mi mamá que me conoce muy bien, cuando me ve así me llama Señor Tinieblas. Hoy te pido que me des la fe de este hombre y dejar de ser un negativo, un pesimista.
·         Cuéntale en qué tipos de situaciones pierdes la fe.
Y, una vez que fue echada fuera la multitud, entró, la tomó de la mano y se levantó la niña (Mt 9, 25).
Jesús, me conmueve pensar que con sólo tocarla la devuelves a la vida. Me imagino la gran parranda que tuvieron en esa casa. La gen­te gritaría de alegría, mandarían a traer músicos, flores, comida, etc. ¡Qué fiesta! ¡La niña estaba muerta y ahora está viva! ¡Sería como una fiesta estilo The Walking Dead pero de verdad! Y pensar, Jesús, que en la Eucaristía no sólo me tomas de la mano, sino que puedo comerte. Y la Confesión me devuelves a la vida. Ayúdame a que aproveche las vacaciones y organice unas cuantas Summer Parties a lo divino.
·         “Yo quisiera, Señor, recibiros…” y concretar cuándo.

Propósito: Organizar fiestas llevándole a Jesús algunos “muertos”.

domingo, 7 de julio de 2013

Melindroso

En la casa en que entréis decid primero: paz a esta casa. Y si allí hubiera algún hijo de paz, descansará sobre él vuestra paz; de lo contrario, retornará a vosotros (Lc 10, 5-6).
Jesús, quieres que cada uno de los apóstoles sea un hombre que transmite paz y alegría. Que sean sembradores de paz y alegría. La verdad, Jesús, es que a mi me gusta la pelea, causar pleitos y moles­tar a los demás. Pero me doy cuenta que esperas de mí que también sea un sembrador de paz y buen humor.
·         En mi casa, con mi familia, ¿soy fuente de paz o más bien de pleitos?
Permaneced en la misma casa comiendo y bebiendo de lo que tengan, pues el que trabaja es merecedor de su salario. No vayáis de casa en casa. Y en aquella ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan (Lc 10, 7-8).
Jesús, este consejo que le das a los apóstoles de que se coman lo que les pongan, a mi me sirve mucho. He de reconocer que a veces comienzo los pleitos en la casa porque no me gusta lo que me sirven. Verdaderamente me pongo como loco de ira cuando mi mamá me pone pescado (la famosa tilapia, aunque esté frita). Por mil razones que me den de que tiene anti-oxidantes y no sé cuántas vitaminas no me lo quiero comer. Y comienza la guerra. Es más casi siempre los pleitos son a la hora de la comida. Jesús, ayúdame a no ser melindro­so ni caprichoso a la hora de comer.
·         Sigue contándole sobre tus melindres y caprichos.

Propósito: Comerme lo que me sirvan.

sábado, 6 de julio de 2013

Alegría

Entonces se le acercaron los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia, y en cambio tus discípulos no ayunan? (Mt 9, 14).
Como los apóstoles están junto a Ti, Jesús, vivían con una gran alegría. Y la alegría se les notaba en la sonrisa, en la amabilidad, en el gozo de saber que estaban junto a Ti. Y esto lo entiendo bien, cuando estoy en gracia estoy contento. Cuando me hago el loco contigo o hago algo que sé que no te gusta me entra la tristeza y el andar de malas. Entonces ando peleando, buscando pleito, o molestando a los de­más, o hago las cosas buenas como una momia.
·         Sigue hablándole sobre los momentos en que estás de mal humor.
Jesús les respondió: ¿Acaso pueden estar de duelo los amigos del esposo mientras el esposo está con ellos? (Mt 9, 15).
Si estoy contigo, Jesús, estoy contento. Quiero darte muchos frutos de santidad y apostolado. Eso me recuerda que tengo que luchar por estar siempre alegre por aquello que escribió San Josemaría: Caras largas..., modales bruscos..., facha ridícula..., aire antipático: ¿Así es­peras animar a los demás a seguir a Cristo? (Camino n. 661). Ayúdame Jesús a concretar mi lucha.
·         ¿A qué hora del día estás de mal humor? ¿Al hacer apostolado se me nota la alegría?

Propósito: estar alegre.

viernes, 5 de julio de 2013

Sin…, sin…, sin…

Cuando partía Jesús de allí, vio a un hombre sentado en el telonio, llamado Mateo, y le dijo: Sígueme. Él se levantó y le siguió (Mt 9, 9).
Sin dudar, sin chillar, sin alegar, sin quejarse, sin suspirar, sin mirar para atrás te siguió San Mateo. Jesús, yo en cambio chillo, protesto, alego, me quejo cuando algo me cuesta. ¡Quiero cambiar! Jesús, quiero darte frutos de santidad, el de hacerte caso sin andar dándole tantas vueltas a las cosas: que si me cuesta, que si es muy difícil, que si luego me voy arrepentir, que si voy a perseverar… Yo quiero seguirte como San Mateo.
·         Sigue por tu cuenta pidiéndole a Jesús seguirle y hacerle caso a la primera.
Pero él, al oírlo, dijo: No tienen necesidad de médico los sa­nos, sino los enfermos (Mt 9, 12).
A los santos les costaban las cosas como a nosotros pero te hacían caso sin andar chillando. Jesús, además mañana se recuerda a Santa maría Goretti, una muchacha que por no pecar y guardar la pureza la apuñalearon. Me recuerda esto lo que escribió San Josemaría: Por defender su pureza San Francisco de Asís se revolcó en la nieve, San Benito se arrojó a un zarzal, San Bernardo se zambulló en un estanque helado... –Tú, ¿qué has hecho? (Camino, n. 143).
·         No es exageración, es amar de verdad a Jesús lo que se cuenta en Camino. ¿Cómo cuidas la pureza?

Propósito: Cuidar la pureza.

jueves, 4 de julio de 2013

San Antonio María

Conociendo Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? (Mt 9, 4).
Mañana se celebra a San Antonio María Zacarías, y a este santo le tiene devoción una tía mía. Jesús, me ha contado mi tía que este santo sólo vivió 37 años. A mi me parece mucho, pero por lo visto es poco. Y era conocido como el Ángel de Cremona porque era muy bondadoso y caritativo, además de tener fama de que estudiaba mucho. Jesús, a mi me eso de estudiar y ser bondadoso no se me da. Me parece entender que para amarte hay que tomarse en serio el estudiar y tratar a los demás con auténtica bondad.
·         Cuéntale a Jesús si eres bondadoso con los demás.
¿Qué es más fácil, decir: tus pecados te son perdonados, o decir: levántate y anda? (Mt 9, 5).
Jesús, sigo contándote de San Antonio María. Este santo te tenía un amor tan ardiente que lo llevó a popularizar la práctica de las cuaren­ta horas de adoración al Santísimo expuesto. Mucha gente se removió con esa práctica de ir a cuidarte un rato en la Eucaristía. Y yo me pre­gunto cómo es mi amor a Tí, si te llevo gente para que te ame. Jesús, yo quiero dar muchos frutos de apostolado, llevarte muchas personas a la confesión y a la comunión, en especial en este Año de la FE.
·         Para que no se quede en sólo buenos deseos o intenciones, concreta tu apostolado.

Propósito: Apostolado.

miércoles, 3 de julio de 2013

No a las mentiras

Los demonios le rogaban diciendo: Si nos expulsas, envíanos a la piara de cerdos. Les respondió: Id. Y ellos salieron y entra­ron en los cerdos (Mt 8, 31-32).
Jesús, me sorprende que cuando te enfrentas a los demonios no les dejas hablar o Tú les hablas muy poco, como en este pasaje. Me parece que como Tú eres la Verdad no te gusta nada la mentira, y el demonio es el padre de la mentira. Jesús, a mi me cuesta eso de no andar diciendo mentiras. Cierto que no digo mentirotas gordas y feas, pero si digo muchas mentiritas de esas que llaman blancas. Yo quiero siempre poder hablar contigo y escucharte. ¡Que aprenda amar la verdad y siempre hablar con verdad!
·         Cuéntale a Jesús cuáles son esas mentiras “blancas” que usualmente dices.
Ante esto toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al ver­le, le rogaron que se alejara de su región (Mt 8, 34).
Aquellas personas en vez de alegrarse de que habías expulsado a los demonios, te piden que te vayas de ahí. Jesús, esos hombres eran unos miedosos, no querían amar la verdad, no querían amarte a Ti, amaban más a sus cerdos. San Josemaría escribió en Camino n. 33: Nunca quieres “agotar la verdad”. –Unas veces, por corrección. Otras –las más–, por no darte un mal rato. Algunas, por no darlo. Y, siempre, por cobardía. Así, con ese miedo a ahondar, jamás serás hombre de criterio.
·         Vuelve a leer el punto de Camino y háblalo con Jesús.

Propósito: Amar la verdad.

martes, 2 de julio de 2013

Rezar en las tentaciones

Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Y se acercaron y le despertaron diciendo: ¡Señor, sálvanos que perecemos! (Mt 8, 24-25).
Si uno lo piensa en frío, Jesús, los apóstoles se asustaron de gratis. Lo digo porque si Tú ibas en la barca con ellos, nada malo les podía pa­sar. Pero se ponen a gritar y les entra pánico como si a Ti no te impor­tara lo que podía pasar. A veces a mí también me pasa lo mismo. A veces pienso que me dejas sólo y por eso me doy unas estrelladas en algunos pecados, me voy derechito en las tentaciones. Me sucede, como a los apóstoles, que no acabo de confiar y de buscarte. Jesús, que sepa rezar cuando me vea débil, tentado o desanimado.
·         Cuéntale a Jesús cuáles son las tormentas en las que te pones cómo los apóstoles.
Jesús les respondió: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, increpó a los vientos y al mar, y se produjo una gran bonanza (Mt 8, 26).
No hay nada, ni nadie que se te pueda oponer. Esto me recuerda lo que oí una vez: que no hay tentación que aguante un Avemaría bien rezada. Claro, que lo difícil es rezar cuando uno tiene una tentación. ¡Jesús, quiero serte fiel! En las buenas, en las malas, los días soleados o cuando hay tormenta. Yo quiero dar muchos frutos de santidad y apostolado.
·         Sigue pidiendo el ser fiel y no abandonar la lucha.

Propósito: Destruir a las tormentas.

lunes, 1 de julio de 2013

Decir SÍ

Y acercándose a él cierto escriba, le dijo: Maestro, te seguiré dondequiera que vayas (Mt 8, 19).
Para hablar contigo, Jesús, hay que acercarse a Ti, Tú no hablas con gritos sino en lo hondo del alma con susurros. Pero para estar cerca de Ti hay que estar dispuesto a seguir tus mismos pasos. A veces es difícil, pero cuantas veces, cuando ya creía que no tenía más fuer­zas para seguirte he notado tu mano de Amigo, tu enseñanza de Maestro, tu remedio de Médico que me cura… Jesús, si no fuera por la Comunión, por el Sagrario, por estos ratitos del 3+2… hace tiempo que habría tirado la toalla…. Ahora bien, aunque quiero estar cerca de ti, a veces me entra miedo de que me llames a involucrarme, a comprometerme, y no tener el valor de seguirte.
·         ¿Estoy dispuesto a seguir a Jesús a donde Él quiera?
Jesús le contestó: Las zorras tienen sus guaridas y los pájaros del cielo sus nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar su cabeza (Mt 8, 20).
Jesús, Tú sí que eres sincero y no engañas. Se ve que nos quieres y por eso nos adviertes que estar a tu lado no es lo más cómodo; eso pensaría también el Cirineo, no fue el viernes p.m. más cómodo de su vida, pero fue el mejor. Para perseverar sé que es necesario superar el entusiasmo sentimental y seguirte por Amor. En lo grande y en lo pe­queño, te digo como Alexia, aquella niña que va camino de los alta­res: Jesús, que yo haga siempre lo que tú quieras (www.alexiagb.org).
·         Si Dios me llama, ¿estoy dispuesto a seguirlo?

Propósito: Repetir varias veces la oración de Alexia.

domingo, 30 de junio de 2013

Firme decisión