viernes, 6 de junio de 2014

Jesús, Te amo, Te quiero…

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? Él le contestó: Si, Señor, tu sabes que te quiero (…) Por segunda vez le pre­gunta Simón, hijo de Juan, ¿me amas? (Jn 21, 15-17).
Jesús, a veces me cuesta, por timidez, manifestar mi cariño a las personas que tanto quiero: mis papás, amigos… a ti. Por eso mi mamá, en broma, me compara con el cactus de la sala de estar, al que no se le puede besar. Sin embargo, Jesús, tengo mucho corazón y quiero que mi respuesta sea como la de Pedro: Señor, Tú conoces todo, Tú sabes que te quiero.
u  Como a las mamás, Jesús necesita que le digas lo mucho que le quieres, y también la Virgen. Díselo.
Por tercera vez le pregunta: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? (Jn 21, 19).
San Josemaría escribió: Pierde el miedo a llamar al Señor por su nombre —Jesús— y a decirle que le quieres (Camino 303). Busca el Sagrario más cercano y repite en los idiomas que sepas, en prosa, en rima, en verso, cantando, tarareando, silbando: Jesús, Te amo; Jesús, Te quiero; Te amo; Jesús, Te quiero; Ti voglio bene; Jesús, Te quiero; Te amo; Jesús, Te quiero; I love You, Te amo; Jesús, Te quiero; Te amo; Jesús, Te quiero; Amo te (latín); Jesús, je t’aime; Te amo; Jesús, Te quiero… así elevado a la “n”.
u  ¿Cuántas veces se lo digo cada día? Bate tu marca personal. Y díselo también a María.

Propósito: batir récords.